La gran tribulacion.
El “tiempo que fuere quitado el continuo sacrificio” (v.11), se refiere a que una vez que dicho Templo sea reconstruido, se volverá a sacrificar en él (Ez 43:25); sin embargo, al aparecer el Anticristo, su falso mesías esperado, yendo al Templo y sentándose en él imitando al Salvador; ello les hará entender a los judíos, quién es en realidad este arrogante individuo manipulador, diabólicamente poseído; y Dios hará descender sobre ellos, en su infinita gracia y misericordia, el Espíritu Santo, mostrándoles al verdadero Mesías Cristo Jesús; trayendo consigo grandes lágrimas hebreas de arrepentimiento, al dolorosamente reconocer siglos de haberlo ignorado y menospreciado; como si fuera un bastardo nunca admitido (Is 14:10; 25:8-9).
La persecución contra los cristianos nunca se ha detenido en la historia. En el pasado año 2009 más de 150 000 cristianos murieron alrededor del mundo producto de persecuciones, ataques, masacres, y otros síntomas sociales, pero la prensa secular no lo publica; y en los países occidentales—más aún en los desarrollados—comienzan a ser desplazados y discriminados por sus creencias que son consideradas como fanáticas, si las hacen notorias. Esto seguirá incrementándose; y para los que estarán presentes durante la Gran Tribulación, tiempo en que el profeta Daniel hace mención en su profecía, el apóstol san Juan, hace dos mil años por revelación predijo (para esos años) refiriéndose a las hordas del dictador mundial: “Ellos pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque es el Señor de los señores, y el Rey de los reyes; y los que están con él son llamados, elegidos, y fieles” (Apoc 17:14).