-->

Quebrantaré al Asirio en mi tierra, y en mis montes lo hollaré.

Profetas Mayores del Antiguo Testamento en Alejandro's Libros






El pueblo judío no tuvo que “mover un pelo” pues como vemos fue una derrota dirigida y ejecutada directamente por las huestes de Dios. Esta derrota fulminante profetizada de antemano por Isaías—como dijimos—resonó por toda la tierra. Tenga en cuenta que ese ejército era el equivalente al hoy ejército de los EE.UU, equipado con la tecnología mejor surtida y abastecida de la época. De manera que la humillación recibida por Senaquerib (hijo del emperador Sargón), y ahora él mismo cabeza del Imperio al frente del ejército Asirio que no tenía contrincantes lo suficiente fuertes en el mundo de entonces (año 701 a.C), se debió más que nada a su afrenta idolátrica (Is 37:36-38) y a su intento de dividir a Israel y Jerusalém. Una vez vuelto a su tierra fue posteriormente asesinado por dos de sus hijos; sucediéndole en el trono otro hijo suyo nombrado Esar-hadón (2 Ry 19: 32-37). Así terminan quienes ponen a prueba el poder de Dios.